La decisión del presidente de EEUU de retirar las tropas de Siria equivale a un golpe de gracia contra todos los proyectos de Israel contra Siria, señalan medios israelíes. Estos últimos incluían el derrocamiento del presidente sirio, Bashar al Assad, y la división de Siria por medio de la creación de un estado kurdo en el noreste de ese país. A juicio de dichos medios, dicha decisión fortalece fortalece la posición de Rusia, Irán y Turquía en Siria.

Netanyahu ya no podrá llevar a cabo su plan para “expulsar a las fuerzas iraníes de Siria”, señala Shimon Shiffer, un comentarista del diario Yedioth Aharonot. Él señaló que Netanyahu contaba con que EEUU permanecería en Siria para servir los intereses de Israel, pero ahora parece que los intereses israelíes no van a ser tomados en consideración por nadie, si tenemos en cuenta la crisis de la entidad sionista con Rusia por el derribo del Il-20 y la retirada de EEUU de Siria.

El Canal 12 de la televisión israelí señaló que la decisión norteamericana de retirarse de Siria era una victoria para el presidente sirio, Bashar al Assad, Irán y Rusia y significaba un reconocimiento de la derrota de EEUU en ese país.

El periódico Yediot Arahonot dijo que Netanyahu intentó “por todos los medios convencer a Trump de que abandonara esta decisión, pero este último se negó, pese a que el propio Netanyahu había calificado a Trump como “el presidente más pro-israelí”.

Por su parte, la oposición israelí ha señalado que la retirada de EEUU era “un signo del fracaso de la política de Netanyahu” en Siria. La líder de la oposición, Tzipi Livni, ha señalado que la retirada estadounidense supone “un fracaso político y de seguridad” para el primer ministro israelí.